ELECTRICIDAD Y ESAS COSAS
Capítulo 20

CORRE QUE TE ALCANZO.
 
 


Autor:

Ing. Víctor Cires
 Gavidia

Octubre, 2003

C

omo hemos visto, para producir una corriente trifásica de 60 ciclos, que es la que usamos en México y los países de Norte América (en Europa y algunos otros países utilizan 50 ciclos), con un generador de dos polos, necesitamos hacer girar al rotor (el campo), a 3600 vueltas por minuto.

Este tipo de generadores es práctico en las plantas termo-eléctricas.
En estas plantas que generan electricidad a partir del calor producido por el carbón o el petróleo, se utilizan turbinas de vapor, que giran a alta velocidad.
En dichas plantas (también en las plantas de energía nuclear), se utiliza vapor a muy alta presión.
En las plantas termoeléctricas, el vapor se produce en calderas donde se calienta agua.
El vapor producido en las calderas se lleva por medio de tuberías hasta las turbinas, que no son otra cosa que reguiletes o rehiletes (en España les llaman rehilanderas o molinillos de viento), esos juguetes que venden en las esquinas, con aspas de plástico de colores y que giran con el viento.
La explicación de los rehiletes está más complicada que la explicación de las turbinas.
En las aspas de estas turbinas sopla el vapor a gran velocidad haciéndolas girar.
A la flecha (el eje) de la turbina se acopla (se une) la flecha del rotor de un alternador trifásico de dos polos y se hace girar a 3600 r.p.m. (revoluciones por minuto).
Pero, en las plantas hidroeléctricas, las que utilizan la energía potencial del agua, las turbinas que el agua hace mover al caer, son muy grandes y pesadas y no pueden girar a tan alta velocidad.
En estas plantas hidroeléctricas, se utilizan alternadores de varios pares de polos, veamos cómo es esto:
En vez de poner dos bobinas en el rotor, para producir un polo norte y uno sur, colocamos cuatro, de manera de producir polos alternados, es decir un norte, un sur, otro norte y otro sur.
Esto quiere decir, que cada punto del estator quedará bajo un polo norte a cada media vuelta del rotor en lugar de a cada vuelta.
En otras palabras: Con dos polos necesitamos dar una vuelta completa al rotor para que un punto del estator vuelva a quedar bajo un polo norte.
Ahora, con cuatro polos, sólo necesitamos dar media vuelta al rotor para que un punto del estator vuelva a estar bajo un polo norte.
Hemos partido nuestro generador (o motor) a la mitad.
Quiere decir que ahora, las bobinas del estator, las debemos colocar cada 60 grados en lugar de cada 120 grados.
Tendremos seis bobinas en el estator en lugar de tres.
Quiere decir que ahora sólo necesitamos girar el rotor a 1800 r.p.m. para obtener los 60 ciclos.
Si hacemos el generador de ocho polos, deberá girar a 900 r.p.m. para obtener 60 ciclos, si lo hacemos de seis, a 1200 r.p.m. etc.
En cuanto al estator, podemos hacer las combinaciones que queramos con las bobinas, de tres en tres, ya sea conectándolas en serie o en paralelo, en doble estrella o doble delta (en triángulo) etc.
No entraremos ya en mucho detalle.
Si en un generador de cuatro polos, sustituimos el rotor por una jaula de Tesla, y alimentamos las bobinas del estator con una corriente trifásica de 60 ciclos, el rotor girará "casi" a 1800 r.p.m.
¿Cómo podríamos hacer para que girara exactamente a 1800 r.p.m.?
Sabemos que el deslizamiento se debe a la diferencia de velocidad que necesitamos en el rotor para inducir el campo que producen los polos.
Si colocamos en el rotor bobinas que nos produzcan cuatro polos, sabemos que no se produce par de fuerzas de arranque, que nos lleve al rotor a girar instantáneamente a 1800 r.p.m., debido a la inercia del rotor.
Lo que podemos hacer, es colocar las bobinas del rotor, para producir los cuatro polos y además, colocar una jaula de ardilla.
Podemos arrancar el motor, como motor de inducción, con las corrientes inducidas en la jaula y las bobinas del rotor (campo), desconectadas.
Al llegar cerca de la velocidad de sincronismo, es decir "casi" a 1800 r.p.m., que es la velocidad máxima del motor de inducción, conectamos las bobinas del campo, que se "amarran" al campo giratorio producido por el estator y ahora el motor gira exactamente a 1800 r.p.m.
En la jaula deja de circular corriente, por girar a la misma velocidad del campo inductor y ya no hay corte de líneas de fuerza entre la jaula y el campo inductor, por girar a la misma velocidad.
Este es un motor síncrono.
Si variamos la frecuencia de la línea que alimenta al motor, podremos variar su velocidad, que siempre estará amarrada a la frecuencia de la línea.
Existe una gran variedad de motores y podríamos extender la plática sobre ellos por todo el resto del libro, indicando el ingenio que el hombre ha puesto para producirlos.
Se han hecho motores lineales, que no son otra cosa que un motor de inducción, con el estator desdoblado a lo largo de un plano.
Posiblemente este tipo de motores se utilice en el futuro para lanzar cohetes al espacio, dándoles eléctricamente el primer impulso.
El campo de su aplicación es ilimitado y sólo se necesita el ingenio de las generaciones futuras para producir nuevos tipos: más eficientes, más versátiles.
Ahí queda el motor de inducción de Tesla, como ejemplo del ingenio del hombre, una jaula de ardilla que gira, sin que nadie la toque, que recibe la energía a través del espacio, un campo magnético giratorio que produce fuerza, que podemos utilizar aunque no sepamos por qué nos produce esa fuerza.
¿Por qué el campo magnético nos produce una fuerza?
¡Yo no lo sé! y dudo que alguien lo sepa.
Queda a las generaciones futuras encontrar una explicación.
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Última revisión: Domingo, 19 Noviembre 2006.