El construir aparatos que lancen rayos para producir
la muerte es cosa común en los libros de ciencia
ficción y en realidad no tiene mucho chiste.
Pero, ¿a que no habían oído hablar de un aparato que
lance rayos que sirvan para hacer que las gentes
vivan?
Bueno, pues uno de nuestros héroes lo fabricó
Tanto de éste, como de otros rayos misteriosos, que en la
ciencia ficción ni siquiera se imaginan, vamos a hablar aquí.
Todo empezó cuando Enrique Antonio Becquerel guardó en un cajón
de su escritorio una piedra, dando la casualidad que en el mismo
cajón había una llave sobre unas placas fotográficas.
¡Cuál sería su sorpresa al revelar las placas y ver en ellas la
impresión de la llave!
Su imaginación y espíritu de investigación le hicieron suponer
que aquella piedra era la culpable de la impresión; al
analizarla, encontró que tenía Uranio, uno de los elementos más
pesados.
Un matrimonio francés, Pedro y María Curie, conocieron de los
experimentos de Becquerel y se dedicaron a uno de los trabajos
de investigación más notables en la historia de la ciencia.
Durante años se dedicaron a estudiar y concentrar los elementos
de estas piedras hasta que finalmente descubrieron un elemento
nuevo al que llamaron "radium".
María fue por esto considerada como la mujer científica más
importante de nuestros tiempos.
Finalmente murió de cáncer, provocado por la radioactividad de
los elementos con los que trabajó durante tantos años, fue ella
una de las tantas víctimas que sacrificaron su vida por la
ciencia.
Era éste un elemento pesado que producía luz y otros rayos
misteriosos, por lo que lo agruparon entre los elementos
radioactivos (emisores de rayos).
Descubrieron otros, cuya radioactividad disminuía con el tiempo
y se transmutaban (cambiaban de naturaleza) en elementos
estables no radioactivos.
De hecho, todos los elementos radioactivos están cambiando de
naturaleza y se están transmutando en otros elementos más
estables. Se puede averiguar el tiempo que tardan en
descomponerse estos elementos radioactivos y le llaman periodo
de desintegración o simplemente periodo al tiempo que tarda en
transmutarse la mitad de la substancia.
¿De dónde sacan la energía que radían estos elementos?
Fue Rutherford quién encontró una explicación:
Si guardamos 1000 gramos de radium en una caja herméticamente
cerrada, al cabo de un año, veremos que quedan 999,5 gramos de
radium y otros elementos cuyo peso es aproximadamente de 1/2
gramo.
Al cabo de 1580 años, quedará solamente la mitad y 1580 años
después quedará sólo la cuarta parte, es decir 250 gramos.
Hay otros elementos cuyo periodo es muchísimo más rápido, como
el Torio C', cuyo periodo es de 10 billonésimas de segundo y
otros como el Torio cuyo periodo es de trece mil millones de
años.
Esta transmutación de elementos radioactivos en elementos
estables, les ha servido a los arqueólogos para determinar la
edad de sus fósiles, pues al analizar que proporción de
elementos radioactivos no se han transmutado en elementos
estables y como se conoce con precisión el tiempo de transmutación,
pueden calcular por lo tanto la edad de sus hallazgos.
Encontraron que estos elementos emitían tres tipos de rayos a
los que llamaron: rayos alfa, rayos beta y rayos gama, que son
las tres primeras letras del alfabeto griego.
Mientras tanto en Alemania, David Roentgen, había estado
trabajando con un aparato que había inventado
Guillermo Crookes,
(tubo de Crookes), consistente en un tubo de vidrio en el que
había colocado unos electrodos (una placa de lámina y un
alambre) entre los que aplicó un alto voltaje eléctrico, no nos
importe por el momento cómo.
Observó que de éste salían unos rayos de los que también podía
sacar impresiones en una placa fotográfica, similares a las
obtenidas con el radium. Roentgen le llamó a estos rayos RAYOS
X.
Por su descubrimiento de los rayos X, recibió en 1901 el premio
Nobel de Física.
Después se encontró que estos rayos X, eran similares a los
rayos gama que salían de los materiales radioactivos de los
esposos Curie.
De hecho estos rayos gama son también rayos u
ondas electro-magnéticas
similares a los rayos X, pero
llevan
mucha más energía, les llaman rayos X duros, porque son mucho
más penetrantes.
Se ha encontrado que tanto rayos X como rayos gama vienen del
espacio y afortunadamente son detenidos o amortiguados por las
capas más altas de la atmósfera.
Tanto de estas como de otras radiaciones electromagnéticas del
espacio, se están ocupando actualmente los astrónomos y han
descubierto nuevos cuerpos espaciales gracias a la
radioastronomía.
Todos sabemos de la utilidad de estos rayos X utilizados para la
obtención de radiografías de los enfermos que les sirven a los
médicos para salvar muchas vidas.
¿No son éstos por lo tanto: "Rayos de la vida"?