ELECTRICIDAD Y ESAS COSAS
Capítulo 3.

EL RAYO DE LA VIDA.
 

Autor:

Ing. Víctor Cires
 Gavidia

Octubre, 2003

 

 

 

 

 

 

 

 

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El construir aparatos que lancen rayos para producir la muerte es cosa común en los libros de ciencia ficción y en realidad no tiene mucho chiste.
Pero, ¿a que no habían oído hablar de un aparato que lance rayos que sirvan para hacer que las gentes vivan?

Bueno, pues uno de nuestros héroes lo fabricó
Tanto de éste, como de otros rayos misteriosos, que en la ciencia ficción ni siquiera se imaginan, vamos a hablar aquí.
Todo empezó cuando Enrique Antonio Becquerel guardó en un cajón de su escritorio una piedra, dando la casualidad que en el mismo cajón había una llave sobre unas placas fotográficas.
¡Cuál sería su sorpresa al revelar las placas y ver en ellas la impresión de la llave!
Su imaginación y espíritu de investigación le hicieron suponer que aquella piedra era la culpable de la impresión; al analizarla, encontró que tenía Uranio, uno de los elementos más pesados.
Un matrimonio francés, Pedro y María Curie, conocieron de los experimentos de Becquerel y se dedicaron a uno de los trabajos de investigación más notables en la historia de la ciencia.
Durante años se dedicaron a estudiar y concentrar los elementos de estas piedras hasta que finalmente descubrieron un elemento nuevo al que llamaron "radium".
María fue por esto considerada como la mujer científica más importante de nuestros tiempos.
Finalmente murió de cáncer, provocado por la radioactividad de los elementos con los que trabajó durante tantos años, fue ella una de las tantas víctimas que sacrificaron su vida por la ciencia.
Era éste un elemento pesado que producía luz y otros rayos misteriosos, por lo que lo agruparon entre los elementos radioactivos (emisores de rayos).
Descubrieron otros, cuya radioactividad disminuía con el tiempo y se transmutaban (cambiaban de naturaleza) en elementos estables no radioactivos.
De hecho, todos los elementos radioactivos están cambiando de naturaleza y se están transmutando en otros elementos más estables. Se puede averiguar el tiempo que tardan en descomponerse estos elementos radioactivos y le llaman periodo de desintegración o simplemente periodo al tiempo que tarda en transmutarse la mitad de la substancia.
¿De dónde sacan la energía que radían estos elementos?
Fue Rutherford quién encontró una explicación:
Si guardamos 1000 gramos de radium en una caja herméticamente cerrada, al cabo de un año, veremos que quedan 999,5 gramos de radium y otros elementos cuyo peso es aproximadamente de 1/2 gramo.
Al cabo de 1580 años, quedará solamente la mitad y 1580 años después quedará sólo la cuarta parte, es decir 250 gramos.
Hay otros elementos cuyo periodo es muchísimo más rápido, como el Torio C', cuyo periodo es de 10 billonésimas de segundo y otros como el Torio cuyo periodo es de trece mil millones de años.
Esta transmutación de elementos radioactivos en elementos estables, les ha servido a los arqueólogos para determinar la edad de sus fósiles, pues al analizar que proporción de elementos radioactivos no se han transmutado en elementos estables y como se conoce con precisión el tiempo de transmutación, pueden calcular por lo tanto la edad de sus hallazgos.
Encontraron que estos elementos emitían tres tipos de rayos a los que llamaron: rayos alfa, rayos beta y rayos gama, que son las tres primeras letras del alfabeto griego.
Mientras tanto en Alemania, David Roentgen, había estado trabajando con un aparato que había inventado Guillermo Crookes, (tubo de Crookes), consistente en un tubo de vidrio en el que había colocado unos electrodos (una placa de lámina y un alambre) entre los que aplicó un alto voltaje eléctrico, no nos importe por el momento cómo.
Observó que de éste salían unos rayos de los que también podía sacar impresiones en una placa fotográfica, similares a las obtenidas con el radium. Roentgen le llamó a estos rayos RAYOS X.
Por su descubrimiento de los rayos X, recibió en 1901 el premio Nobel de Física.

Después se encontró que estos rayos X, eran similares a los rayos gama que salían de los materiales radioactivos de los esposos Curie.
De hecho estos rayos gama son también rayos u
ondas electro-magnéticas similares a los rayos X, pero

llevan mucha más energía, les llaman rayos X duros, porque son mucho más penetrantes.
Se ha encontrado que tanto rayos X como rayos gama vienen del espacio y afortunadamente son detenidos o amortiguados por las capas más altas de la atmósfera.
Tanto de estas como de otras radiaciones electromagnéticas del espacio, se están ocupando actualmente los astrónomos y han descubierto nuevos cuerpos espaciales gracias a la radioastronomía.
Todos sabemos de la utilidad de estos rayos X utilizados para la obtención de radiografías de los enfermos que les sirven a los médicos para salvar muchas vidas.
¿No son éstos por lo tanto: "Rayos de la vida"?
 

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Última revisión: Domingo, 19 Noviembre 2006.