Uno de los tripulantes de la nave le decía a otro:
¿Y cuando perdamos de vista la tierra, cómo sabemos donde
estamos?, ¿Para donde tenemos que ir?
No te preocupes, contestó el otro marino de la Santa María, don
Cristóbal Colón tiene una piedra mágica, que le sirve para saber
que rumbo tomar aunque esté nublado y no pueda ver las
estrellas.
Ya desde tiempos de los navegantes más antiguos, habían
descubierto una piedra en Magnesia, una ciudad del Asia Menor,
llamada por eso magnetita.
Esta piedra imán, piedra embrujada, tenía características muy
misteriosas: colgada de un hilo, apuntaba siempre en la misma
dirección y si se le acercaba algún cuchillo o cualquier pedazo
de fierro, lo jalaba, como si tuviera unos dedos invisibles.
Quizás por eso la llamaron "brújula", o piedra embrujada.
Si le preguntamos a un electricista o a un físico, gentes que de
esto saben mucho: ¿Porqué la brújula siempre apunta hacia el
Norte?
Con toda seguridad nos dará una amplia explicación diciendo:
La Tierra, al igual que otros planetas tiene un campo
magnético, cuyas líneas de fuerza ejercen acción sobre cualquier
imán, que también produce su propio campo magnético,
orientándolo de forma que la resultante forme líneas de fuerza
de trayectoria mínima.
¿Verdad que está muy clara la explicación?, bueno, pues yo
tampoco le entiendo nada.
Conste que desde un principio les advertí que les iba a hablar
de cosas de las que yo no sabía.
Quizás les convenza más la explicación que daba
Tales de Mileto,
otro de aquellos griegos antiguos que decía: La piedra imán
produce a su alrededor un vacío especial (magnético), por lo que
cualquier pedazo de fierro (que tiene propiedades magnéticas),
trata de llenarlo y se dirige hacia él.
¡Vaya explicaciones!
Si le diéramos la vuelta a la Tierra, (a todo trato de sacarle
la vuelta), partiendo del polo sur hasta llegar al polo norte,
siguiendo siempre la dirección de la brújula, nuestra
trayectoria sería una curva, que si la prolongamos hasta dar la
vuelta completa trazaría sobre la Tierra un círculo, este
círculo sería el mayor (casi), que podríamos trazar sobre la
Tierra y por eso le llaman, los que saben de geometría (medidas
de la Tierra) un círculo máximo.
Nota,- Lo del "casi", es porque la Tierra no es una esfera
perfecta.
A círculos máximos así trazados les llaman los geógrafos (que
describen la Tierra) meridianos.
Lástima que nuestros meridianos magnéticos no coinciden
exactamente con los meridianos geográficos, porque el polo norte
geográfico no coincide (no está exactamente en el mismo punto)
con el polo norte magnético.
Los astrónomos nos dicen que La Tierra es un enorme imán y que
por lo tanto produce un campo magnético (el espacio donde se
puede detectar o sentir su efecto) y que cualquier imán
(brújula) colocado en ese campo (espacio) se orientará de
acuerdo con las líneas de fuerza del campo (meridianos
magnéticos).
Cuando no sabemos de alguna cosa, por más explicaciones que
demos no lo podemos explicar, así sucede con el campo
magnético, que al final de cuentas sigue siendo uno de tantos
misterios de la naturaleza.
No sólo los imanes producen campos magnéticos, más adelante
veremos que también una corriente eléctrica produce un campo
magnético, o cómo con un campo magnético se puede producir una
corriente eléctrica.
¿Que les parecería poder mover una cosa sin tocarla?, ¿No sería
ése un verdadero acto de magia?
Bueno, pues eso lo hacemos los electricistas todos los días y ya
lo hemos hecho desde hace muchos años (modestia aparte), así es
como movemos el rotor (la parte que se mueve) de nuestros
motores eléctricos, pues ese rotor lo mueve: "un campo
magnético".
¿Que opinan si les digo que podemos enlatar un concierto, que
podemos guardar una conversación con los sonidos y entonación
natural de los interlocutores, que podemos usar dinero de
plástico?
Todo ello es posible gracias al campo magnético.
El concierto y la conversación los podemos grabar en cintas
magnéticas digitales de alta fidelidad.
Las tarjetas de crédito que tanto se han popularizado, llevan la
información confidencial grabada magnéticamente.
¡Y eso no es todo!
Mas adelante verán que campos magnéticos muy intensos,
producidos por superconductores son usados para romper los
átomos en los Aceleradores de Partículas o para alinear los
átomos de hidrógeno del cuerpo humano, en la Resonancia
Magnética.
Como verán, nuestra piedra mágica es mucho más mágica de lo que
a simple vista parece y el campo magnético es mucho más
misterioso de lo que podemos imaginar.
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