ELECTRICIDAD Y ESAS COSAS
Capítulo 22

LAS ONDAS DE HERTZ.
 
 


Autor:

Ing. Víctor Cires
 Gavidia

Octubre, 2003

N


o me refiero al estado de ánimo o al comportamiento, al aspecto, a la manera de actuar o de vestirse, a la forma de tratar a los demás, o al peinado de Rodolfo Hertz, como algunos chavos (jóvenes)  de esta época podrían pensar, sino a unas ondas misteriosas que produjo y

con las que estuvo experimentando entre l885 y l889.
Como verán fueron casi cinco años los que le llevó poder confirmar su idea.
Pocas veces, por no decir casi nunca, los "descubrimientos" de los inventores o de los científicos son producto de la casualidad.
Como decía Edison cuando le preguntaban cómo hacía sus inventos: Son producto de 1 % de inspiración y 99 % de perspiración (sudor).
Si, los descubrimientos científicos no suceden espontáneamente, se necesita primero ponerse a pensar, establecer una teoría y ponerse a comprobarla, o tratar de comprobar una teoría establecida por otro.
Lleva años comprobar cuales son los caminos equivocados.
¿No le descorazona, le decían a Edison, cuando estaba tratando de inventar su bombilla o foco eléctrico, haber realizado 99 experimentos infructuosos?,
¡No!, contestaba, ahora ya sé 99 formas en que no funciona.
El caso es que Rodolfo Hertz estaba tratando de comprobar la teoría de uno de los mayores genios que la Humanidad ha producido, Jaime Clerk Maxwell.
Descargó una botella de Leyden, conectada en serie con una bobina, produciendo la chispa correspondiente.
En otro extremo de su laboratorio había dispuesto una bobina similar, separando sus puntas una fracción de centímetro.
Ante la atónita mirada de su ayudante, que no daba crédito a sus ojos, comprobó, que al descargar la botella en serie con la primer bobina, se producía una pequeña chispa entre las puntas de la segunda colocada en el otro extremo del cuarto.
¡Había comprobado la existencia de las ondas Hertzianas u ondas electromagnéticas, como Maxwell había previsto!
¡Aquí si que tenemos acción a distancia! no se trata solamente de la acción magnética de un campo a través de un entrehierro, sino del efecto producido en una bobina colocada a metros de distancia.
¿Cómo sucede esto?
Bueno, el principio se lo debemos a Maxwell, aunque fue Hertz quién lo comprobó experimentalmente.
Maxwell había descrito matemáticamente, su teoría electromagnética, en la que decía que una corriente alterna, debe producir un campo electromagnético y que parte de ese campo electromagnético asociado al conductor debe ser "radiado" al espacio.
Para poder comprobarlo, debemos empezar por estudiar el fenómeno de la "resonancia".
Los músicos, los ingenieros civiles y los electrotécnicos de comunicaciones, conocen muy bien este fenómeno.
Si se toca una nota en un piano, haciendo vibrar la cuerda correspondiente, la cuerda que produce la misma nota en un violín o una guitarra colocada cerca, empieza a vibrar al unísono, se produce el fenómeno de "resonancia".
Este fenómeno, también lo conocen y lo temen, los ingenieros civiles.
Si un puente, que puede aguantar muchas toneladas, es atravesado por un ejército en marcha, marcando el paso, puede suceder, que la frecuencia de las pisadas del ejército coincida (sea resonante) con la frecuencia natural de vibración del puente, (como en un péndulo) y el puente empiece a oscilar peligrosamente.
El puente de suspensión Tacoma Narrows construido en Puget Sound en el estado de Washington, en 1940 se destrozó cayendo al río por el efecto resonante de ráfagas de viento que lo hicieron oscilar.
Es un experimento que podemos realizar fácilmente en una lancha en el lago.
Si empezamos a efectuar un movimiento de oscilación en la lancha, encontraremos una frecuencia (frecuencia de resonancia), en que nuestros movimientos de vaivén coincidan con los de la lancha, hasta que podemos llegar a voltearla.
No les recomiendo que lo hagan por el chapuzón y regañada correspondiente.
Volvamos con Hertz.
Al conectar un capacitor previamente cargado, con una bobina, se produce entre ambos una corriente oscilatoria.
Veamos en detalle que sucede:
Supongamos que el capacitor está cargado, hay una diferencia de potencial, es decir un voltaje entre sus terminales: exceso de electrones en una y defecto en la otra.
Al conectarlo a la bobina, empezará a fluir una corriente de electrones del capacitor a la bobina, el capacitor empieza a descargarse.
Pero en la bobina se empieza a formar un campo magnético que va en aumento induciendo un voltaje (auto inducción), que se opone al aumento del campo magnético, es decir que se opone a la corriente que trata de salir del capacitor.
La corriente de descarga del capacitor va disminuyendo cada vez más hasta que se hace cero, cuando la energía que había estado almacenada en el capacitor, se ha transferido ahora al campo magnético de la bobina.
Al cesar el flujo de corriente, cuando el capacitor está descargado, el campo magnético de la bobina va a tratar de desaparecer y al ir disminuyendo, inducirá un voltaje, por lo tanto una corriente, que se opone a su desaparición, corriente que va a fluir hacia el capacitor cargándolo, ahora con voltaje inverso, que llegará a un máximo, cuando el campo magnético haya desaparecido y el capacitor tendrá ahora el máximo voltaje de sentido inverso, quedará cargado, ahora en sentido inverso.
Estamos otra vez como empezamos, pero ahora con el capacitor conectado a la bobina con un voltaje (inverso) que va a producir una corriente que descargará al capacitor, producirá en la bobina un campo magnético...
¿Se dan cuenta que hemos producido una corriente oscilatoria?
La carga del capacitor, produce una corriente que pasa la energía almacenada en él, al campo magnético de la bobina, que a su vez, devuelve la energía almacenada en el campo magnético al capacitor.
¿No se parece esto a un columpio?
Este paso de energía del capacitor a la bobina y de ésta nuevamente al capacitor lo produce la corriente eléctrica que circula de uno a la otra alternadamente.
Hemos producido una corriente alterna, corriente oscilatoria de determinada frecuencia.
¿Cuál es la frecuencia de esta corriente?
Bueno, depende de las "constantes" del circuito eléctrico: depende de la capacidad del condensador o capacitor y de la inductancia de la bobina.
Claro que, las oscilaciones del circuito van a ir disminuyendo de intensidad con el tiempo, se van a amortiguar, debido a las pérdidas de energía que se producen en la resistencia del circuito y de la energía radiada.
Sucede como con el columpio, la magnitud de la oscilación será cada vez menor, debida a las pérdidas de fricción, pero la frecuencia de estas oscilaciones permanece constante.
Maxwell había previsto, como veremos más adelante en su teoría electromagnética de la luz, que parte de esta energía sería radiada al espacio.
La comprobación de esa radiación era lo que Hertz andaba buscando en sus experimentos, que comprobaron la existencia de dicha radiación.
En honor de sus trabajos, a la frecuencia de las oscilaciones eléctricas (ciclos por segundo), les llamamos ahora Hertzs.
Un ciclo por segundo es un Hertz.
No tardó un italiano, Guillermo Marconi, en encontrar una aplicación práctica de este fenómeno, inventando el "radio".
El radio transmisor consiste en un circuito eléctrico oscilatorio (capacitor y bobina).
El éxito se debe a poder mantener las oscilaciones constantes, sin que se amortigüen, alimentando al circuito, (los radiotécnicos le llaman circuito tanque, o circuito retroalimentado), con energía que le suministra el impulso necesario en el instante preciso para mantener la oscilación sin que se amortigüe, suministrando la energía que se pierde.
El segundo paso fue "modular", es decir superponer a esta corriente de alta frecuencia, (corriente portadora) el sonido, o sea las frecuencias variables de sonido provenientes de un micrófono.
Claro que todo esto lo facilitó el invento de las válvulas de Juan A. Fleming y Lee de Forest.
Veamos cómo empezó el asunto.
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Última revisión: Domingo, 19 Noviembre 2006.