ELECTRICIDAD Y ESAS COSAS
Capítulo 32

NI TAN TAN, NI MUY MUY.
 

Autor:

Ing. Víctor Cires
 Gavidia

Octubre, 2003

A

sí son los semiconductores, substancias que ni son tan buenos conductores como los metales ni muy buenos aisladores como el vidrio.
Claro que todo este conocimiento se lo debemos a los científicos que desarrollaron  la nueva  física  cuántica, a hombres  como Heisenberg,

De Broglie, Dirac, Pauli, Bohr, Schrödinger, etc.
Pues bien, los semiconductores son eso: semiconductores o semiaisladores, es decir: ni tan tan, ni muy muy.
Veamos de qué se trata, cómo se fabrican y para qué sirven.
Empezaré, como dicen los norteamericanos, con un libro de recetas de cocina de los cuantos ("Quantum Cook Book") y ya después (si puedo), trataré de explicar los por qué.

 
RECETA No. 1.
Para fabricar un diodo a base de germanio:
Tómese un cristal de germanio, que tenga sus cuatro electrones en la órbita exterior de cada uno de sus átomos, es decir puro.
Compruébese que dichos electrones son compartidos con átomos adyacentes para formar las uniones que constituyen el cristal.
Introdúzcase en el cristal una pizca de átomos de arsénico cuidando de observar que tengan sus cinco electrones de la última órbita, (el arsénico puro tiene cinco electrones).
Estos átomos de arsénico, tratarán de formar parte del cristal, soltando el electrón orbital sobrante.
Así hemos producido un semiconductor negativo (electrones sobrantes) o tipo "N".
Tómese ahora otro cristal de germanio, u otra parte del mismo y agréguesele ahora una pizca de átomos de galio, cuidando de observar que tenga sus tres electrones orbitales en la capa exterior, (el galio puro, tiene tres electrones en dicha capa).
Estos átomos de galio también trataran de formar parte del cristal, pero como a cada átomo le falta un electrón, producirá un "hueco", que saltará de un lado a otro como carga positiva.
Así hemos producido un semiconductor positivo (electrones faltantes) o tipo "P".
¿Qué sucede si juntamos ambos semiconductores?, y ¿qué sucede en la parte de cristal de germanio intermedia entre las dos partes en las que hemos puesto átomos de arsénico y galio?
Pues que los electrones sobrantes del arsénico, parte N, tratarán de pasar a ocupar los huecos dejados por el galio en la parte P, pero el cristal o la parte del cristal intermedia de germanio se los impedirá por ser un aislador (órbita exterior completa con cuatro electrones).
Seguimos con la receta.
Conéctese un alambre de cobre a cada uno de los semiconductores opuestos.
Hemos fabricado un diodo a base de germanio.
Fin de la receta No. 1.

También tenemos otra receta parecida, para fabricar un diodo a base de silicio.
¿Para qué nos sirven?
Si aplicamos un voltaje, digamos que un voltaje alterno, entre ambos semiconductores, cuando el voltaje sea positivo en la parte N y negativo en la parte P, los electrones sobrantes del arsénico serán atraídos por el conductor de cobre positivo y los huecos del galio serán atraídos por el conductor de cobre negativo, quedando al centro una amplia región cristalina sin electrones ni huecos sobrantes, constituyéndose un buen aislador, por el que sólo fluirá una pequeña corriente de fuga, debida a la agitación térmica de las moléculas.
Cuando el voltaje se invierte, el campo eléctrico del conductor negativo empujará a los electrones del arsénico hacia la unión intermedia de ambos semiconductores y el conductor positivo empujará a los huecos del galio hacia la misma unión central.
Bastará un pequeño voltaje (de umbral), lo suficientemente alto para que los electrones sobrantes del arsénico salten a través de la unión de ambos semiconductores  y circule una corriente, comportándose en este caso toda la estructura como un buen conductor.
Nuestro diodo es un rectificador (¿recuerdan?).
Podemos fabricar otros diodos (recetas del segundo curso de cocina), de tal forma  que la corriente al saltar a través de la unión excite a los átomos de éste y nos produzca luz.
A éstos les llamamos diodos emisores de luz (light emiting diodes, o leds) y nos sirven, entre otras cosas para substituir a las lámparas piloto de nuestros aparatos, con la ventaja de que durarán mucho más que éstas y consumirán menos energía.
Podemos fabricar otros en los que, al aplicarles el voltaje adecuado no conduzcan, pero se vuelven conductores cuando iluminamos la banda de unión, debido a que la corriente de fuga se incrementa por la lluvia de fotones que recibe.
A éstos les llamamos fotodiodos y nos sirven para contar objetos o abrir puertas automáticamente, entre otras cosas.

RECETA No. 2.
Para fabricar un tríodo o transistor.
De acuerdo con la receta clásica inventada en 1947 por sus autores: Bardeen, Brattain y Shokley, vamos a hacer un sandwich.
Tómese un diodo N-P y ahora agréguese al cristal, junto al semiconductor P, otro semiconductor N, de manera que el semiconductor P quede entre los dos semiconductores N, procurando que la región P quede muy delgada.
Conéctese un alambre conductor a cada una de las tres regiones.
El conjunto constituye ahora un "transistor" N-P-N.
Nombraremos a los tres semiconductores, para distinguirlos:
Emisor al primer semiconductor N, Base al semiconductor que queda en medio P y Colector al nuevo semiconductor agregado N.
Otra variante de la misma receta, consiste en agregar al cristal junto al semiconductor N, otro semiconductor P, lo que nos produce un transistor P-N-P.
Cualquiera de los dos constituye un transistor, aunque es más común el N-P-N
Fin de la receta No. 2.

Veamos cómo funciona:
Tomemos un transistor N-P-N:
Si aplicamos un voltaje positivo al colector (N) y negativo a la base (P), no circula corriente en el circuito.
Lo mismo sucede entre el colector y el emisor si conectamos la base al emisor.
Si ahora aplicamos gradualmente un voltaje positivo a la base, con respecto al emisor, circulará una pequeña corriente entre la base y el emisor, pero ahora vemos que la amplia región cristalina aislante que teníamos entre el colector y la base, ha disminuido, debido a la presencia de los electrones que fluyen entre la base y el emisor, provocando que circule una corriente mucho mayor entre el colector y el emisor.
Si hacemos las medidas correspondientes, veremos que la corriente entre el colector y el emisor, aunque mucho mayor, es prácticamente proporcional a la corriente entre la base y el colector.
¿Ven la semejanza que existe entre este transistor y el tríodo?
La pequeña corriente entre la base y el colector, nos sirve para controlar una corriente mucho mayor entre el emisor y el colector.
El transistor nos sirve por lo tanto como amplificador de la señal y puede substituir al tríodo en todos los casos.
Parece ocioso ennumerar todas las ventaja que representa: es mucho más pequeño, mucho más robusto, más barato, no necesita filamento que calentar, es más eficiente, la capacidad (eléctrica) entre componentes es mucho más chica, es mucho más rápido, etc.
En 1958, Jack Kilby, trabajando en la Cía. de Texas Instruments, tuvo la idea de colocar dos transistores en el mismo cristal de silicio y creó así el primer "circuito integrado", al que él llamó "chip".
El chip, es una pastilla cuadrada de 5 mm de lado y 1/10 de mm de espesor.
De esa fecha para acá, se han tratado de meter más y más componentes en un chip.
Para darles una idea del progreso de esa tecnología, el número de componentes que se han podido poner en un chip son los siguientes:

30         en 1965.
30,000     en 1975.
35,000     en 1978.
300,000    en 1983.
3'000,000  en 1986.
10'000,000 en 1990

Con los chips, entre otras muchas cosas, se han construido computadoras.
Las computadoras actuales de bolsillo, son ahora mucho más poderosas, confiables y eficientes que las que antiguamente ocupaban varios cuartos, generaban una cantidad enorme de calor y fallaban cada pocas horas.
Actualmente se están trabajando en nuevas tecnologías y se piensa que pronto se podrá construir una computadora que funcione a base de superconductores, lo que incrementará enormemente la velocidad.
Los científicos están hablando de nuevos desarrollos en que los chips se puedan producir biológicamente.
¿Para qué nos sirven?
Más bien diría yo, ¿para qué no?
Esos gusanos de muchas patas, pues así parecen, por la envoltura en que vienen, pululan por todas partes:
En el reloj de pulsera que traemos en la muñeca, en la computadora en que estoy escribiendo, en  el monitor  en que estoy viendo lo que escribo, en la grabadora que guarda lo que escribo en un diskette, en la impresora, en la lavadora de trastos que usan en la cocina, hasta en el programador que controla la lavadora de ropa.
En la industria controla todo el proceso: arranca motores, abre válvulas, establece puntos de control, indica anormalidades, prende alarmas o para el equipo si llega a puntos peligrosos de operación, imprime resultados y optimiza la operación para hacerla más eficiente y económica.
Controla los robots que perforan, cortan, pulen, pintan y controlan la calidad de los productos terminados ya sean automóviles, lavadoras, planchas o lo que sea.
Dirigen el tráfico en la calle y en el aire, prenden y apagan semáforos, indican la cantidad de vehículos que circulan por determinada calle,  registran los aviones en vuelo y determinan sus rutas más adecuadas, les calculan el consumo de combustible y la altura a que deben volar.
Podría así seguir con una lista innumerable, pues casi no hay lugar en los avances de la tecnología actual en que no intervengan los chips, esos cuadritos de silicio de 5 por 5 mm.
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Última revisión: Domingo, 19 Noviembre 2006.